Agua de Reciclados

Aunque se considera al agua como un recurso renovable, su escasez también es un tema preocupante debido al crecimiento de la población y la contaminación de ríos y lagos, además del alto costo que representa el llevarla a lugares apartados.

Es por eso que la reutilización del vital líquido está en la agenda de todos los sectores de la industria, entre ellos el de la construcción, donde se requieren aproximadamente 165 litros de agua por metro cúbico de concreto fabricado.

Y es que, en este elemento, representa del 10 al 15 de la mezcla final, sin considerar que también se utiliza en los procesos de enfriamiento, curado, lavado de agregados, limpieza de plantas y equipos, además de riego de áreas verdes.

En el caso del mezclado, la calidad del agua no requiere ser potable (para consumo humano), sólo necesita cumplir con ciertas características físico-químicas que no afecten el comportamiento y las propiedades del concreto.

La presencia de grasas, aceites, azúcares y ácidos en el agua representa una restricción. Es por eso que, cuando no procede de un suministro de agua potable, se tiene que juzgar su aptitud de acuerdo a los parámetros de la Norma Oficial Mexicana NMX-C-122 (Agua para Concretos).

Toma nota

Las pruebas de eficiencia del agua reciclada permiten identificar algunas sustancias y su efecto. Por ejemplo:

  • El carbonato de sodio suele acelerar el fraguado del concreto. Los bicarbonatos también pueden acelerarlo, pero también a veces retardarlo. En altas concentraciones, estas sales llegan a reducir la resistencia de los concretos. Cuando las sales exceden de 1,000 ppm, se deben realizar ensayes en los tiempos de fraguado y resistencia a 28 días.
  • El cloruro de sodio es tolerable en concentraciones de hasta 20,000 ppm, esto en concretos que estarán secos y con bajo potencial de reacciones corrosivas durante su vida útil. Por el contrario, para el concreto preesforzado no se debe de permitir concentraciones mayores a 500 ppm de iones de cloruro. Para concretos de aluminio embebido o galvanizado, u otros concretos expuestos a humedad ambiente, el agua no debe de presentar concentraciones superiores a 1,000 ppm de ion de cloruro.
  • El agua de mezclado que contenga hasta 10,000 ppm de sulfato de sodio puede ser tolerada para su uso en concretos. Pero si los sulfatos se presentan como S04, su cantidad se limita a 3,000 ppm. Las concentraciones de sulfato de magnesio deben ser menores de 25,000 ppm. Las sales de magnesio, estaño, zinc, cobre y plomo en el agua de mezclado pueden causar reducciones en la resistencia y tiempos de fraguado.

Otras sales activas como yodatos, fosfatos, arsenatos y boratos de sodio afectan el desarrollo de la resistencia en concentraciones superiores al 10 por ciento del peso del cemento. Por lo general, en el concreto se aceptan sales hasta en 500 ppm.

  • El valor del ph (potencial de hidrógeno) es índice de una intensidad que, por debajo de 7, indica acidez, y por encima de 7, indica alcalinidad. Aunque algunas normas dan un rango entre 6 y 8. Las aguas ácidas con valores de ph por debajo de 3 pueden crear problemas de manejo, y se deben de evitar en lo posible.
  • Las concentraciones de hidróxido de sodio que rebasen el 0.5 por ciento por peso del cemento (6,000 a 10,000 ppm) llegan a afectar la resistencia del concreto.
  • El hidróxido de potasio, en concentraciones mayores a 1.2 por ciento de peso del cemento (18,000 a 24,00 ppm), produce leves efectos en el desarrollo de la resistencia de algunos cementos, y en otros la puede reducir.
  • El agua potable mejora la calidad de agua reciclada.
  • Siempre deben realizarse estudios de análisis del agua cuando se tenga duda de la calidad de la misma.

¿Sabías que?

Es posible reutilizar el 100% del agua reciclada que se utiliza en el lavado del interior de las revolvedoras de concreto. Tras su proceso incompleto de sedimentación, puede emplearse en la fabricación de concreto, pero deben tomarse ciertas consideraciones.

Estas aguas pueden ser agresivas si contienen sulfatos, cloruros y álcalis en concentraciones considerables. Por otra parte, si tiene gran cantidad de sólidos en suspensión, y si estos no se toman en consideración, el concreto puede presentar los defectos propios del exceso de finos.

El empleo del agua de mar, en los concretos simples, produce eflorescencias, mientras que en el concreto reforzado y/o preesforzado aumenta el peligro de la corrosión del acero, por lo que no debe usarse para estos fines.

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